Gerencia Estratégica – Pensamiento Estratégico

En el uso del pensamiento tanto en la planeación como en la gestión del futuro, se trata de explorar el poder del pensamiento estratégico, buscando la comprensión del gerenciamiento estratégico, desde un pensamiento focalizado en un mundo dinámico y en constante cambio, teniendo en cuenta que todo es relativo al contexto donde ocurren las cosas.

Así, se debe definir como primera medida, qué significa ser estratega. La palabra estratega nace de las Fuerzas Militares, el Estratega es aquel General o jefe que logra grandes objetivos mediante la asociación entre sus metas y todo el recurso humano que posee, la clave del estratega es que tiene claro su fin, la forma de alcanzarlo y lo comunica a su equipo de trabajo de tal manera que estos lo hagan parte de sí mismos y tengan la libertad necesaria para cumplir con sus asignaciones e ir más allá.

Sin embargo, para ser estratega, este se debe caracterizar por tener un pensamiento lateral, los verdaderos estrategas aplican la creatividad (siempre y cuando sea acorde a la realidad), para solucionar los problemas, para esto el estratega debe empezar por conocerse a sí mismo, la competencia, conocer el terreno, cubriendo los puntos débiles y explotando los puntos fuertes. Por obvias razones, se vuelve complejo que las personas que no están acostumbradas a pensar de esta forma puedan cambiar su estilo de pensar, sin embargo, a través de las prácticas y la toma acertada de decisiones poco a poco se puede agudizar el sentido de ser mejor estratega.

Haciendo una pequeña búsqueda en diferentes páginas web, llama la atención que según un artículo escrito en la Revista Harvard Business Review por Hans H. Hinterhuber[1] y Wolfgang Popp, en una compilación hecha y desarrollada por Rogelio Carrillo Penso aproximadamente en el año 2003, existen dos características que hacen a un gran estratega[2]:

1. La habilidad para entender el significado de los eventos sin dejarse influenciar por la opinión ajena, los cambios de actitud o los propios prejuicios.

2. La habilidad para tomar decisiones rápidamente, y a ejecutar la acción indicada sin ceder ante un riesgo percibido.

El estratega debe tener claro su norte, siempre y cuando sea consciente de los posibles obstáculos que pueda tener en el camino hacia él. Sin embargo, es preciso preguntarse si ¿es difícil conseguir un pensamiento estratega?

Para argumentar un poco esta pregunta, es valedero entender un poco qué es un pensamiento estratega. Según George Morrisey, en su libro Pensamiento Estratégico, 1997: “El pensamiento estratégico de empresa es la coordinación de mentes creativas dentro de una perspectiva común que le permita a un negocio avanzar hacia el futuro de una manera satisfactoria para todos.” En otras palabras, lo que Morrisey quería decir, es que el pensamiento estratégico, al igual que el estratega necesita tener un pensamiento lateral para poder tomar decisiones certeras y adecuadas frente a los constantes cambios y movimientos de los mercados, y la dura competencia.

De otra parte, es preciso saber que un pensamiento estratégico busca en cierta forma lograr una ventaja competitiva para toda la empresa, que la mantenga por encima de su competencia, pero siempre y cuando ésta ventaja pueda ser modificada y moldeada a las constantes fluctuaciones de la industria a la cual pertenece. Y es justo en ese preciso momento donde se puede llegar a conocer si realmente la persona que está a cargo de la empresa o del negocio tiene un pensamiento estratégico, puesto que la capacidad de conocer, entender, analizar y sacar provecho del entorno, es lo que hace al verdadero estratega.


[1] Economista autriaco y consultor de empresas.

[2] Tomado de http://prof.usb.ve/jjramirez/POSTGRADO/CC/Estratega%20o%20Gerente.pdf

 

 

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